Es una apuesta personal antes incluso de que se pusiera al frente de la candidatura del Partido Popular en Catalunya para el 28-A: aglutinar el constitucionalismo catalán, rearmarlo moral e institucionalmente, recuperar el espíritu que hizo posible la manifestación de un millón de personas del 8 de octubre de 2017 en Barcelona, después de haber sido “abandonado y traicionado” por el partido socialista de Pedro Sánchez. Con ese afán, Cayetana Álvarez de Toledo está incorporando a la campaña del PP catalán a figuras y referentes del constitucionalismo que nunca han militando en las filas populares, como el dramaturgo Albert Boadella, e filósofo Félix Ovejero (fundadores de Cs), o los fundadores de UPyD, el filósofo Fernando Savater y Rosa Díez.

Con estos dos últimos, que estuvieron detrás del activismo democrático en el País Vasco contra los terroristas de ETA, Álvarez de Toledo ha mantenido el lunes un diálogo en Barcelona, en un acto presentado por el periodista José María Albert de Paco, que ha sido, en definición de los protagonistas, una “conversación entre amigos”, pero también un acto de “movilización democrática y constitucionalista”. La candidata del PP ha agradecido efusivamente su presencia en la capital catalana.

“Quiero rendir homenaje a Diez y Savater, la democracia española no habría resistido sin personas como ellas. Frente a la democracia hay dos maneras de actuar; una es flácida, pasiva, pensando que la democracia estará siempre a salvo; la otra es ser consciente de la fragilidad del estado de derecho y que cuando el estado constitucional es agredido no dudan en ponerse de pie, luchan, se juegan la vida y hacen que la democracia resista a todo”, ha destacado Álvarez de Toledo.

Hecha esta presentación, los tres han coincidido en esa apelación a la suma. “Debemos estar juntos, reagruparnos, por nuestra común ciudadanía, nuestra igualdad, nuestra libertad”, ha señalado la candidata del PP, que ha pedido que la movilización del 8 de octubre de 2017 sea el germen de la reacción de la “España y Catalunya constitucional, debe servir para darnos cuenta que el nacionalismo no ha conseguido imponer en cuarenta años su hegemonía”. En esa intersección de “diferentes” en defensa del marco constitucional, tanto Savater como Díez han recordado que en su batalla en el País Vasco contra ETA “colaborábamos juntos personas que pensábamos diferentes en muchas cosas”.

La responsabilidad socialista

Savater ha subrayado que la distinción entre izquierda y derecha no es la prioritaria, la es en cambio entre partidos “constitucionalistas, semi constitucionalistas (PSOE-PSC) y los anti constitucionalistas”. ¿Se puede convencer a los socialistas? No renuncia a ello todavía Savater (a un socialismo sin Sánchez ni “sanchismo”), que ha recordado que la Constitución es la base para “ser distintos sin temor”, que dentro de la Constitución “caben cosas muy distintas de izquierdas, derechas, centro”, pero fuera del marco constitucional, donde cree que se está colocando Pedro Sánchez con su “negociación con el independentismo”, a su juicio, no cabe nada.

En este sentido, Díez ha acusado al PSC, con las declaraciones de Meritxell Batet asegurando que no se puede “imponer” la ley fundamental a dos millones de independentistas, y al PSOE de estar provocando está división entre constitucionalistas y no. Es más, “han convertido el 28-A en un plebiscito a la España constitucional y democrática”.

El ensayista vasco y articulista desde hace años en el diario El Pais, que ha reconocido ser siempre simpatizante de los socialistas hasta que con la llegad de José Luis Rodríguez Zapatero decidió fundar UPyD, ha considerado una prioridad desalojar a Sánchez de la Moncloa. “Encarna el peligro que tiene el socialismo de llegar a desparecer del panorama ilustrado de España, votar a Sánchez es votar lo que esta destruyendo el socialismo en España”, ha afirmado.

Una vinculación de la izquierda con el nacionalismo que, ha afirmado Álvarez de Toledo, es más clara y empezó antes en Catalunya. Sobre la idea de los dos bloques, la candidata del PP dice que la diferencia radical es que cuando nosotros exigimos que quiten los lazos amarillos de los edificios institucionales es “para que sean neutros”. Como, ha señalado, piden neutralidad de los medios públicos catalanes o de las escuelas.

“Si hay una ideología reaccionaria, tribalista, que mira hacia atrás es el nacionalismo, que el PSOE actual blanquee a esta gente y decida que el golpe de octubre de 2017 no sólo no tenga consecuencias y sea un punto de inflexión en el que todos aprendamos, incluido el PP, es demencial, es premiar al golpismo y castigar a los demócratas de aquí”, ha asegurado.

Sobre los escraches sufridos por Savater en Rentería junto a Albert Rivera y Maite Pagazaurtundúa y el sufrido por Álvarez de Toledo en la Universidad Autónoma demuestra para Díez que defender la Constitución hace que el “fascismo rojo”, que “está extendido por toda España”, nos ataque, demostrando que la “democracia en España está en riesgo porque el PSOE está sometido a los independentistas”.

La charla, que ha desbordado todas las previsiones de asistencia desbordando el aforo con muchas personas que por primera vez acudían a un acto del PP, ha concluido con buenas dosis de autocrítica, por lo que “hicimos mal en estos cuarenta años”, y una exigencia: pensar muy bien que “tenemos que hacer en legítima defensa de la España constitucional”.

(Crónica de Iñaki Ellakuría en La Vanguardia)